CARTA DE UN USUARIO DEL TREN METROPOLITANO

Por Daniela Hacker
El autor de esta carta es Julián de Sa Souza, usuario del ex ferrocarril Roca y autor del Blog Como Vacas.

“Diariamente utilizó el servicio del Ferrocarril Roca para ir hacia mi trabajo. Lo hago de Burzaco a Constitución.

De un tiempo a esta parte, un tiempo más que importante, el funcionamiento de los trenes va de mal en peor. Es cierto que viaja más gente, pero las demoras y accidentes son una realidad cotidiana, no lo digo en términos metafóricos, todos los días hay demoras de por lo menos quince minutos, es decir que muchos días a la semana yo llego tarde a mi trabajo y más tarde a mi casa.

La cantidad de pasajero por vagón está completamente desbordada, a tal punto que durante el verano a raíz de las altas temperaturas, que lo son mas dentro de los vagones, muchas demoras se deben a trenes detenidos por pasajeros descompuestos ó desmallados dentro de los vagones.

A las demoras originadas por lo que ya conté hay que sumarle las demoras en los arribos a la estación Constitución. Si hasta hace unos años el tren tardaba de Burzaco a Constitución 25 minutos, actualmente y en hora pico tarda alrededor de una hora. Esto se debe a que la gente que intenta subir al tren en cada estación es cada día mayor. Pujan por entrar los que están afuera y los que están adentro pujan por bajar algunos y para que no los aplasten los otros. Esto hace que no se puedan cerrar las puertas y por lo tanto que el tren no arranque.

El mal clima es constante y muchas veces se originan peleas entre los pasajeros, con el personal de seguridad y con los empleados de Metropolitano.

Las estaciones no escapan al mal funcionamiento y a la posibilidad de accidentes. Es tanta la cantidad de gente que baja en la estación Constitución que el ancho de los andenes no es el suficiente para que el pasajero tome una prudente distancia de las vías. Allí los andenes son elevados, la gente se empuja una a otra, camina esquivando todo tipo de puestos clandestinos de venta de productos como cd`s y dvd`s piratas, chips para telefonía celular, productos importados de todo tipo, puestos de pancho y choripan, vendedores ambulantes, etc. Todo delante de la Policía Federal que cuenta con una comisaría dentro de la estación. Policía que además parece considerar que la piratería y el contrabando no son delitos. Evidentemente, la misma consideración debe hacer la Empresa Metropolitano sino los puestos de venta clandestina no estarían dentro de la estación principal de los ferrocarriles.

Para terminar un mal augurio: cuando el tren esta ingresando a la estación Avellaneda hacia la estación Constitución la vías toman una altura importante, calculo que 20 metros. En ese sector las vías se inclina ligeramente hacia un costado y a raíz de la mayor cantidad de gente que hay en los trenes la inclinación de estos es cada día mas importante siendo el comentario cotidiano y común de la gente al pasar por ahi que: “un día nos matamos todos”".

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