“Noticias de Consumo” en Clarín

Por Daniela Hacker

Comparto con ustedes la nota de Pablo Calvo.

El pan, un alimento testigo, más caro que el precio oficial

Es un producto de consumo masivo clave para calcular el presupuesto familiar. En panaderías de Capital y el conurbano es casi imposible encontrar un kilo de flautitas a 2,50 pesos, el valor sugerido por el Gobierno.

El Gobierno dice que un kilo de pan -un alimento clave para la canasta familiar- cuesta 2,50 pesos, pero a ese precio es casi imposible conseguirlo. Ese valor de referencia fue exhibido como un éxito de la política anti-inflacionaria. Y se sustenta en un acuerdo con el sector industrial, que nunca se dio por caído, o sea que debería estar en vigencia, al menos como ayuda informativa para las amas de casa que salen a comprar todos los días. La realidad indica que los cálculos oficiales han sido desbordados. O dibujados.

Encontrar ocho flautitas a ese precio es una odisea, según pudo chequear Clarín en una recorrida por panaderías de la Capital y el Conurbano. En los alrededores del Parque Lezama, por ejemplo, un kilo de pan francés se vende a cuatro pesos. En Lanús, a 3,60. En Parque Centenario, a 4,20. En Coghlan, trepa hasta cinco pesos y en zonas de Palermo, a 5,50.

Asociaciones de consumidores confirman que la referencia de 2,50 ha quedado relegada a zonas del interior bonaerense y a algunas provincias. “Como mínimo, se encuentra el kilo de pan a tres pesos”, señaló Osvaldo Riopedre, de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios, que detectó la distancia entre el precio sugerido y el precio real en un relevamiento propio.

El Indice de Precios al Consumidor, difundido el lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), admitió una suba del 2,3 por ciento del precio del pan francés. Según esta medición oficial, que atraviesa por una crisis de credibilidad, el kilo de pan flauta pasó de 2,58 pesos en junio a 2,64 pesos en julio, valores que están muy por debajo de lo que verificó Clarín.

El aumento se ubica entre el 10 y el 15 por ciento, precisa un informe del Centro de Educación al Consumidor. Su titular, Susana Andrada, señala que “entre las causas, aparece en escena la responsabilidad de varios sectores: productores, molineros, panaderos, exportadores y el Gobierno”.

Entre las variables que habrían influido en el aumento, la especialista mencionó la crisis energética: “Los molinos tienen que cerrar por algunas horas, por eso baja la molienda del trigo y cae la oferta de harina. La producción mermó un 40% y por eso el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno exhortó al sector a mantener el abastecimiento interno a los precios acordados, amenazando con aplicar la Ley de Abastecimiento”.

Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, contesta que “la culpa no es de la harina, porque su incidencia en el precio del pan es ínfima, del 22 o 23 por ciento. Es un ingrediente más y está más barata que hace cinco años”. Clarín revisó los libros contables de una panadería de Avellaneda donde se ve claramente que la bolsa de 50 kilos de harina 000, que es la que se usa para hacer pan, pasó de costar 32 pesos en abril a 43 pesos en julio.

“Si la harina se queda quieta, nosotros estamos tranquilos. Tampoco es que bajó el precio, como anunció el contador de un molino, pero estamos tranquilos”, indicó Rubén Salvio, presidente de la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines. Según el directivo, “el costo del pan es hoy de 2,50 pesos, y no ya el precio al público”.

Para Daniela Hacker, directora de una página web sobre los derechos de consumidores (www.noticiasdeconsumo.com), “el acuerdo del pan no se cumplió y quedó en el anuncio”.

Los acuerdos de precios son voluntarios, es decir no obligatorios para los panaderos, pero “mínimamente, deberían cumplirse”, dicen los especialistas.

Según Riopedre, hay una “responsabilidad compartida”, entre los industriales que no respetan el precio oficial de referencia y los funcionarios que no les aplican por ello ninguna sanción.

“Las causas que invocan panaderos y molineros -explica- van desde la suba del trigo hasta los incrementos salariales que tuvieron que otorgar y, en menor escala, la suba de los alquileres. El problema es que hacen un traslado directo a los precios, sin discriminar la incidencia real de cada variable”. A su entender, “cada panadero pone el precio que se le ocurre” y, por eso, “se ve gran disparidad en los precios del pan: es más barato en Chacarita o Villa Crespo, que en Palermo y Belgrano, donde se llega a vender a más de cinco pesos”.

También lo constató el relevamiento de Andrada: el precio del pan flauta oscila entre 3,50 y cinco pesos el kilo. Y es el pan más barato, porque los miñones, las figazas, las milonguitas y el pan casero también subieron.

Un comentario en ““Noticias de Consumo” en Clarín”

  1. INDEC QUE TRABAJA Dice:

    ESCUCHA LA OTRA CAMPANA: http://indecquetrabaja.blogspot.com

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