CARTA DE LOS PASAJEROS BS AS - LA PLATA

Por Daniela Hacker

“Hacer el recorrido Buenos Aires La plata en las horas pico a bordo del ómnibus Plaza, generalmente es un calvario. Colas multitudinarias en todas la avenidas en las que para a lo largo de 9 de julio, es algo común para la gente que viaja todos los días a trabajar a esta ciudad.

Lamentablemente el deseo de “llegar a casa” después de un largo día da cabida a la resignación de subir parados, apretados contra el parabrisas, apretados contra los asientos, apretados contra los compañeros de viaje, apretados apretadísimos. ¿No está prohibido llevar pasajeros parados por las autopistas? Sin embargo estos ómnibus pasan desbordados de gente ante la vista como siempre gorda de gendarmes, policías, personal de la autopista y seguramente políticos, fiscales, jueces y todo yuyo con poder que transita regularmente la peligrosa tierra de nadie de la autopista Buenos Aires / La Plata…. 

Me pregunto con el poco sentido común que me queda,  si no es una cuestión de sentido común no subir en esas condiciones, Me pregunto: ¿Quiénes autorizan a estas  empresas a que abarquen mucho más camino del que obviamente pueden abarcar?  ¿o es que lo obvio es tan obvio que no se ve? 
¿Quiénes permiten a estos señores a transitar con tanta impunidad, repletos, por la autopista? ¿Es cierto que los pasajeros parados no son beneficiarios del seguro en caso de accidente?

¿Pinchar una rueda en la autopista con 40 personas paradas sería un accidente? ¿de quién sería la responsabilidad de lo que seguramente sería otra tragedia más en nuestro patético historial? ¿Una tragedia previsible es realmente una tragedia?  ¿No sería una masacre? Y si fuera…    ¿La culpa la tendría el piloto de LAPA? ¿U Omar Chabán y nadie más?

 El viernes 8 de febrero a las 21 y 30 logré subir sentada después de esperar una hora y cuarto, en un ómnibus repleto (¿Qué importa ir sentada o parada o acostada sobre una bomba?) Muchos de los pasajeros del Plaza nº 776 nos confesamos estar hartos que  llegar a casa sea cuestión de vida o muerte, ya sea porque van saturados de personas o porque no respetan la velocidad máxima de 90 x hora (muchos tienen desconectada la chicharra que avisa a los pasajeros y otros van con la chicharra sonando nomás, sin ningún problema)

Bueno, éramos muchos pero muchos los que estábamos hartos esa noche y acordamos ir hasta la Terminal a firmar el libro de quejas; penosamente, de los tantísimos indignados llegamos sólo 6 hasta la boletería del Plaza y peor aún, no había libro de quejas…”

Quienes quieras solidarizarse con estos pasajeros pueden escibir su nombre y DNI y enviarlo a buenosaireslaplata@gmail.com

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